Algunas cuestiones básicas que necesitas saber sobre herencias

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¿Conoces la terminología utilizada en las herencias?

 

Muchas veces las herencias se convierten en un tema tabú por su relación directa con el fallecimiento de un ser querido, pero llegado el momento de tener que resolver una ante el notario, es importante que sepamos cómo funciona este sistema y manejemos conocimientos suficientes sobre el tema.

¿Qué hacer si vamos a recibir una herencia?

 Para empezar, si no estamos seguros de ser beneficiarios de una herencia, podemos asegurarnos de ello solicitando la declaración de últimas voluntades del fallecido, que nos permitirá saber si figuramos o no en el testamento.

Si realmente somos beneficiarios de una herencia, debemos tener muy claro dos de las consecuencias principales de aceptarla:

  • Se heredan los bienes y las deudas. Por lo tanto, puedes encontrarte con la necesidad de responder con tu patrimonio a deudas contraídas por el fallecido antes de morir. La única manera de evitar esto es aceptar la herencia a beneficio de inventario. Es decir, solamente si los bienes son superiores a las deudas.
  • Es obligatorio liquidar el Impuesto de Sucesiones, que depende del valor de la herencia, la relación familiar con el fallecido y tu propio patrimonio. El Impuesto de Sucesiones es diferente para Comunidad Autónoma.

Los conceptos básicos

Merece la pena también dejar claros algunos de los conceptos básicos relacionados con el mundo de las herencias, ya que tienen una terminología muy específica que puede acabar resultando difícil de entender.

Así, una herencia puede aceptarse o no. Y si se acepta puede hacerse de dos maneras muy diferentes:

  • La aceptación pura une el patrimonio del fallecido con el del
  • La aceptación a beneficio de inventario representa que el heredero se queda solo con el patrimonio neto, una vez descontadas cargas y deudas.

Finalmente, es importante definir las principales figuras jurídicas relacionadas con las herencias:

  • Los herederos voluntarios son los beneficiarios de una herencia que nombra el testador.
  • Los herederos forzosos tienen derechos reales sobre una parte de la herencia por su condición de parentesco ascendente o descendiente con el testador, siempre en proporciones concretas marcadas por la ley. Sólo se pueden desheredar en casos muy concretos, como la comisión de un delito contra el testador, el incumplimiento de deberes familiares o las dudas sobre la patria potestad.
  • El legado transmite un derecho individual, sin cargas ni deudas, aunque también debe cumplir con los derechos de los herederos forzosos.
  • La colación permite transmitir parte de la herencia a herederos forzosos vivos con, por ejemplo, un regalo de bodas de un gran valor económico.
  • El albacea es el nombre con el que se designa al encargado de hacer cumplir todos los requisitos de una herencia, especialmente si está es complicada o muy valiosa.

¿Quieres dejar una herencia?

Si estás pensando en qué va a suceder con tu patrimonio una vez fallezcas, debes saber que en ausencia de testamento la ley prevé que la herencia se reparta entre tu cónyuge, familiares descendientes y ascendientes, por este orden de prioridad. Si no tuvieras herederos, tus bienes pasarían al Estado.

Para que el reparto de tu herencia coincida con lo que realmente quieres, debes hacer testamento. De todos modos, ten en cuenta que los herederos forzosos están obligados a recibir la legítima. El testamento debe hacerse ante notario, y la copia de la versión actual es mejor que la guardes en tu poder.

Cuando una persona fallece, son muchos los trámites necesarios que hay que llevar a cabo. En NorteHispana Seguros, con nuestras pólizas de decesos, nos encargamos de tramitar por ti todas las gestiones relacionadas con el sepelio y evitar esta carga a tu familia para el día que ya no estés.

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5 comentarios

  1. La importancia de la herencia en el rango y el prestigio social se ha ido incrementando obstensiblemente desde hace cuarenta años, como resultado de la carestía abusiva y desproporcionada de las viviendas y por la subida desorbitada de los precios de los bienes de consumo de primera necesidad, haciendo inalcanzable su adquisición para todos aquellos que sus padres carecen de patrimonio que puedan donar a sus hijos, y que viven solamente de su sueldo como único ingreso.

    De este modo, las políticas deberían ir encaminadas a favorecer en lo posible la movilidad social y geográfica de las poblaciones hacia a otras zonas más baratas y no tan especuladas, aliviando así la enorme presión social, a través de subvenciones y desgravaciones fiscales que compensen la carestía de las viviendas para los que no tienen más que su salario, y que las ayudas sean exclusivamente para ellos, no para que los más ricos financien sus mansiones. No se puede dar el dinero público a quienes yo lo poseen más de lo que necesitan, ni tampoco a los que ya tienen sus viviendas totalmente pagadas. La riqueza bien repartida, es hacer accesible la propiedad para los que menos tienen como medio de igualar las oportunidades.

    Además las tendencias políticas, sociales y económicas, otorgan a los hijos de los más pudientes una enorme ventaja sobre los hijos de los asalariados y sin capitales, debido a que hoy más que nunca, existen más privilegios y prebendas que transmitir hereditariamente. No sólo se heredan los capitales y patrimonios paternos, sino las influencias para poder ejercer sus profesiones, los derechos vitalicios para seguir generando elevados ingresos gracias al erario público, siguiendo enganchados al presupuesto público de una manera indefinida e indirecta, de generación en generación, sin dejar de estarlo siempre, porque así está institucionalizado.

    ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA ©

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