9 Beneficios que nos aporta una ducha de agua fría y una ducha de agua caliente

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Ducha de agua caliente o de agua fría: ¿Cuál es la diferencia?

¿Sabías que una ducha puede afectar de una forma o de otra a tu cuerpo? Existen estudios que demuestran que ambas son beneficiosas y que pueden aportarte bienestar de la forma en que lo necesites según la temperatura del agua. ¿Quieres conocer los beneficios que aporta cada una a tu organismo? Te los contamos a continuación.

Una ducha con agua caliente…

1- Puede destapar la nariz cuando estás acatarrado. El vapor de agua provoca que las mucosas se ablanden y puedas volver a respirar bien.

2- Ayuda a relajar tus músculos cuando están en tensión.

3- Cuando estás en un estado de ansiedad, una ducha con agua caliente conseguirá disminuirla.

4- Reduce significativamente el cansancio gracias a la ya mencionada relajación de los músculos.

5- Si te notas hinchado, el agua caliente te aliviará.

6- ¿Tienes dolor de cabeza? Toma una ducha de agua caliente y calmará los síntomas.

7-  El agua caliente te ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo.

8- El vapor abre los poros de la piel y con el agua se eliminan los residuos y la suciedad que puede acumularse en ellos durante el día.

9- Te ayuda a combatir el insomnio. Gracias a la relajación que produce en tu cuerpo, una ducha de agua caliente inducirá a tu cerebro al sueño más rápido.

 Una ducha con agua fría…

1- Estimula tu sistema inmunológico y por lo tanto, tu cuerpo aumenta sus defensas.

2- Te despierta rápidamente ya que te obliga a ponerte en alerta a causa del cambio de temperatura.

3- Previene la pérdida de cabello y la producción de caspa. Además, lo hace más fuerte.

4- Calma la picazón de eccemas y ronchas, el frío calma estos síntomas rápidamente.

5- Aumenta tu rendimiento laboral. Tu cerebro se activa más rápido y esto te hace capaz de centrarte en las tareas que necesitan mayor atención.

6- Acelera tu metabolismo ayudándote a quemar calorías. El cuerpo debe hacer un sobresfuerzo para recuperar su temperatura habitual y esto provoca una eliminación de grasa un poco más acelerada.

7- Te ayuda a quemar grasa. Con la exposición del cuerpo al agua fría, se activa la hormona que se encarga de dar las órdenes al cerebro para realizar este proceso.

8- Activa y mejora la circulación sanguínea de las piernas y ayuda a evitar varices.

9- Baja la temperatura corporal. En épocas de calor extremo, una buena ducha de agua fría reduce algunos grados tu temperatura  y evita dolores de cabeza y mareos.

Ahora ya lo sabes, tanto una ducha con agua caliente como otra de agua fría, pueden ayudarte a equilibrar tu cuerpo y tu mente para que te sientas mucho mejor.  Empieza a disfrutar de los beneficios de cada una y descubre dos formas extraordinarias de aportar bienestar a tu vida diaria.

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