Cálculos renales: síntomas, causas y tratamiento

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Cuánto vale un entierro
  • Los cálculos renales son masas sólidad depositadas en el riñón que se producen cuando la orina tiene altos niveles de minerales.
  • Si comienza como un cólico, se recomienda realizar una radiografía de abdomen para localizar el cálculo y valorar su tamaño, así como una ecografía para conocer el estado del riñón.
  • Es importante tener cuidado con las bebidas azucaradas, las grasas y las harinas refinadas, así como la sal.
Última actualización: 10-12-2020

Aunque los cálculos renales afectan sobre todo a pacientes de entre 40 y 60 años, las autoridades vienen observando que los casos en personas más jóvenes están aumentando. Los causantes de este incremento son unos hábitos alimenticios y de vida poco recomendables.

¿Qué son los cálculos renales? ¿Cuáles son los síntomas y causas de piedras en el riñón? ¿Cuál es el tratamiento a seguir? En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber acerca de este problema de salud para cuidar tu bienestar.

¿Qué son los cálculos renales?

Los cálculos renales, también llamados litiasis renal o piedras en el riñón, son >strong>masas sólidas depositadas en el riñón que se producen cuando la orina tiene un alto contenido de sustancias minerales que terminan formando cristales. Las más comunes son las de oxalato cálcico y las de ácido úrico.

La expulsión de estas acumulaciones puede causar bastante dolor, aunque si se localizan a tiempo y se tratan de manera adecuada no se produce daño permanente.
Los cálculos en los riñones se dan con mayor frecuencia en hombres de raza blanca (caucásica) con una edad comprendida entre los 40 y los 60 años. En el caso de las mujeres, la litiasis renal se suele manifestar a partir de los 60 años, y está relacionada con problemas derivados de la menopausia.

Síntomas de las piedras en el riñón

Los cálculos renales se manifiestan mediante el conocido y temido cólico nefrítico. Un episodio brusco de dolor lumbar, derecho o izquierdo, que puede llegar a ser de gran intensidad.
Cuando se encuentre en el interior del riñón, el cálculo no duele, pero si sale y obstruye el conducto uretral – conducto que lleva la orina del riñón a la vejiga urinaria – la orina no podrá ser eliminada. Esta retención es la que produce una brusca dilatación de la vía urinaria, que llega hasta el propio riñón y causa el cólico.

El dolor del cálculo afecta a uno de los riñones. Puede ir acompañado de náuseas, molestias o irritación.

El dolor suele afectar a uno de los dos riñones. Puede ir acompañado de náuseas, molestias urinarias en forma de urgencia/frecuencia, e irradiación del dolor a la zona inguinal, genital y hasta el inicio de la pierna.

Con frecuencia aparece también hematuria (sangre en la orina), que puede hacer que la orina tenga un color rosa, rojo o incluso marrón. Otro síntoma que puede presentar e indicar que hay cálculos renales es un olor desagradable al orinar, o que sea turbia.
Es posible que haya distensión abdominal y unas pocas décimas de fiebre también. En caso de esta supere los 38 ºC, es urgente consultarlo porque podría tratarse de una complicación grave de un cólico nefrítico.

En ocasiones en las que los síntomas de los cálculos renales son muy intensos y estás trabajando, puedes solicitar una baja laboral por incapacidad temporal. Si cuentas con uno de nuestros seguros de salud, tienes a tu disposición el mejor cuadro médico para ayudarte en el diagnóstico y tratamiento de los síntomas.

Cómo se diagnostican los cálculos en los riñones

Muchas veces, la litiasis renal se diagnostica por casualidad, sin que haya dado ningún síntoma. Por ejemplo, al examinar una radiografía, una ecografía, un TC o una resonancia realizada por otro motivo.

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Si comienza como un cólico, se recomienda realizar una radiografía de abdomen para localizar el cálculo y valorar su tamaño, así como una ecografía para conocer el estado del riñón. En ciertos casos puede ser necesario realizar un TAC con contraste, para evaluar con exactitud estos factores.

Causas de los cálculos renales

Podemos hablar de tres grandes grupos de factores que favorecen la aparición de cálculos en los riñones:

  1. Causas hereditarias. Se ha demostrado que los antecedentes familiares multiplican por tres el riesgo de padecer cálculos renales.
  2. Causas externas. Pueden formarse cálculos renales por causas como:
    • Baja ingestión de líquidos.
    • Deshidratación.
    • Dieta pobre en calcio.
    • Dietas ricas en proteínas.
    • Comer con mucha sal.
    • Exceso de ingesta de azúcar.
    • Ciertos medicamentos, como determinados diuréticos, antiácidos, corticoides, teofilina, aspirina, vitamina D o la quimioterapia pueden causar litiasis renal.
  3. Factores propios, como pueden ser:
    • Sobrepeso.
    • Diabetes o hipertensión arterial.
    • Altos niveles de calcio en sangre.
    • Hipertiroidismo.
    • Enfermedad inflamatoria intestinal.
    • Diarrea crónica.
    • Algunas enfermedades renales.
    • Enfermedades genéticas.
    • Infecciones urinarias recurrentes.

Tratamiento y seguimiento de la litiasis renal

El tratamiento de las piedras en el riñón suele consistir en antiinflamatorios, analgésicos y algún fármaco específico que facilite la expulsión. El calor local puede ayudar a aliviar los síntomas, aplicándolo mediante esterilla eléctrica, una bolsa de agua o un baño caliente.
Salvo que el médico diga lo contrario, hay que beber mucha agua para aumentar la producción de orina y favorecer la eliminación de cálculos de pequeño tamaño. Si se logra eliminar todo de este modo, no será necesario un tratamiento invasivo. De hecho, la mayoría de cálculos se expulsan de forma espontánea y solo es necesario hacer un seguimiento para comprobar que no queda ninguno.

Si el dolor persiste, o llevamos ya unas 3 o 4 semanas sin expulsar la piedra, se debe valorar la posibilidad de un tratamiento quirúrgico para extraerla. O realizar una litotricia (aplicación de ondas externas de ultrasonidos), para tratar de romper en trozos el cálculo y facilitar la expulsión de forma natural.

En caso de aplicar este tratamiento de ondas, se pueden apreciar a veces algunos efectos como un poco de sangre en la orina o moretones leves que desaparecen a los pocos días. También es importante indicar que la litotricia no es eficaz en todos los tipos de cálculos renales ni en todos los pacientes. Por ello, es esencial consultar con tu médico para determinar cuál es el tratamiento adecuado.

En determinados casos puede que los cálculos en el riñón vuelvan a aparecer. Por eso es importante hacer un seguimiento y determinar de forma específica las causas, además de prestar atención a las recomendaciones del especialista que ha tratado el caso.

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La dieta, clave para prevenir cálculos renales

Además de atender los cálculos cuando se presenten y hacer un seguimiento, hay maneras de evitar el riesgo de sufrirlos, o al menos de reducirlo al máximo. Sin duda, una de las más efectivas es el cuidado de la alimentación, que al igual que puede propiciar la aparición de piedras tiene un papel en su prevención.

Por ejemplo, es importante tener cuidado con las bebidas azucaradas, las grasas y las harinas refinadas, así como la sal.

Beber mucha agua, consumir fruta y verdura de temporada, pescado fresco y cereales integrales son pautas que deberías incluir en tu dieta para cuidar tu salud en general, y de cara a prevenir los cálculos renales en particular. También legumbres, frutos secos y aceite de oliva, en especial crudo y evitando los fritos.

Como sucede con casi todo lo relacionado con el cuidado de la salud y la prevención de enfermedades, unas pautas adecuadas de alimentación te ayudarán en gran medida a reducir las posibilidades de padecer cálculos renales.

En todo caso, si sospechas que puedes tener piedras en el riñón ponte en manos de un especialista para confirmar o descartar. El conocimiento es otra gran arma contra los problemas de salud.

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