¿En qué consiste el entierro celestial del Tibet?

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El Tibet es una región que pertenece a China y se sitúa al noreste del Himalaya. Sus montañas son las más altas de la Tierra y se encuentran aproximadamente a unos 4.900 metros sobre el nivel del mar. Si hay un lugar donde se puede llegar más cerca de las nubes con los pies en el planeta, es en el Tibet. No es extraño que, en este lugar, pleno corazón del pensamiento oriental y de tradiciones ancestrales, surgiera lo que se conoce como el entierro celestial del Tibet, uno de los funerales más curiosos. A continuación, te contamos en qué consiste.

La reencarnación y la vida eterna

La base del funeral celestial se encuentra dentro de la religión budista y, una de sus creencias es la reencarnación y la vida eterna, por lo que el cuerpo humano no tiene ningún valor, es como un saco vacío.

Por otra parte, los budistas tibetanos llaman a los buitres daikinis y son considerados ángeles que bailan entre las nubes que, además, tienen la particular capacidad de completar el ciclo de la vida devorando la carne de individuos muertos de todas las especies. Pero ¿qué papel juegan los buitres en el entierro celestial del Tibet?

En cuanto una persona fallece, los monjes lamas rezan los cantos del “Libro de los Muertos” durante los siguientes tres días para ayudar al espíritu del difunto a cruzar los 49 niveles del “bardo”, un estado intermedio entre la vida que se ha terminado y la siguiente reencarnación. Los buitres son los encargados de llevar el alma al cielo, suponiendo el tránsito hacia la nueva vida.

Harina en el banquete del funeral celeste

La parte que seguramente más rechazo causaría en nuestra cultura de este funeral celeste es el momento en que los familiares y amigos del difunto, trasladan al cuerpo a la montaña. En las alturas, el oficiante del ritual realiza varios cortes al difunto para dejar a la vista de los carroñeros un banquete que será clave en en este ritual tibetano.

Además, cada partícula del cuerpo tiene que completar el viaje, por lo que los huesos y el cráneo también se recogen y se trituran con un hacha y un martillo. Después, se mezclan con harina para atraer de nuevo a los buitres. En esta ocasión, “los ángeles que bailan entre las nubes” no desperdiciarán ni un bocado.

Cuando termina la ofrenda, los asistentes al funeral celeste regresan a casa y los buitres emprenden el vuelo, llevando los restos a las alturas del firmamento.

Desde luego esta práctica budista es muy distinta de los funerales que se realizan en España o en otras religiones. El gobierno chino prohibió la grabación del rito para no extender un ritual que no sería bien interpretado en occidente. Con lo que la celebración era sumamente íntima. Ahora, es posible verla con una simple búsqueda en Google. ¿Qué opinas sobre este ritual? ¿Conoces algún otro igual de impactante? Cuéntanos tu opinión en los comentarios

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