Cómo evitar las caídas y golpes de los niños en casa

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Consejos para evitar que tu hijo se caiga en casa

 

Todos los niños se caen muchas veces cuando están creciendo. Desde que empiezan a andar hasta los 3 años, su instinto por  descubrir el entorno que les rodea hace que no paren de moverse y explorar. Los padres debemos estar especialmente atentos a que sus posibles caídas y golpes no representen un peligro importante para ellos.

Es normal que los niños se caigan y se hagan moratones cada día, pero los adultos debemos saber crear para ellos un espacio tan seguro como sea posible para evitar que estos pequeños accidentes tengan consecuencias realmente negativas para su bienestar.

Las causas de las caídas

Además de la propia inestabilidad de los niños  y de sus ganas de ‘investigar’, existen otras causas de caídas infantiles que los padres podemos evitar.  Los suelos resbaladizos, los huecos mal protegidos como las ventanas demasiado bajas y el acceso a sillas o bancos inestables pueden favorecer los pequeños accidentes caseros de los niños, que acaban en golpes y caídas.

Consejos para evitar caídas

Para evitar que nuestros hijos tengan excesivos golpes y accidentes, debemos tener siempre los espacios por donde se mueven recogidos al máximo. Además, evitar que caminen en calcetines y chancletas evitará  muchos resbalones.

Poner alfombras en el suelo puede resultar muy efectivo, pero debemos tener la precaución de elegir un modelo con superficie antideslizante, o algún dispositivo que las fije en el suelo.

Proteger las ventanas y los huecos de la escalera nos ayudará también a evitar accidentes.

Cuidado con los adornos

Los adornos distribuidos por toda la casa pueden ser uno de los principales peligros de golpes en los niños. Evitar macetas y jarrones encima de los muebles puede ser de mucha ayuda, y también es importante que nos aseguremos de fijar espejos y estanterías a la pared.

Finalmente, si tenemos la suerte de disponer de un patio donde el niño pueda jugar, es una buena idea recubrirlo con césped, goma triturada o arena fina. De esta manera, nos aseguraremos que durante sus juegos no puedan hacerse excesivo daño.

Con todas estas medidas no podremos evitar por completo las caídas de los niños, pero sí conseguir reducirlas y minimizar sus consecuencias.

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