Guía para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono

¿Te ha gustado este artículo?
Puntuación: 0 basado en 0 valoraciones

Cómo evitar las intoxicaciones por monóxido de carbono, uno de los peligros del invierno

La bajada de temperaturas que representa el invierno hace que en muchos hogares aún se instalen estufas que, si no se usan correctamente, pueden acabar provocando peligrosas intoxicaciones por monóxido de carbono a quienes viven en la casa.

Hay que tener en cuenta que el monóxido de carbono es un gas muy peligroso, porque no huele, no irrita y no se percibe de ninguna manera. Por esta razón, es fácil que pueda acabar produciendo el envenenamiento y la muerte sin que los afectados se den cuenta.

Y esto es válido también cualquier fuente de energía  basada en gas, leña, carbón, queroséno o nafta. En todos los casos, se pueden  producir peligrosas acumulaciones de este gas por mala combustión, especialmente si se encuentran en espacios cerrados o semiabiertos.

Síntomas de intoxicación por monóxido de carbono

La inhalación de este gas produce mareos, dolor de cabeza, cansancio y náuseas y vómitos. En casos más extremos, puede llegar  a la pérdida de conocimiento y a la muerte en pocos minutos. Si notamos algún síntoma de una posible intoxicación, es importante que ventilemos el espacio donde nos encontramos y que procuremos irnos lo más rápido posible. Por supuesto, solicitar asistencia médica nos evitará posibles consecuencias posteriores.

¿Cómo prevenir las intoxicaciones?

La mejor manera de evitar una intoxicación por monóxido de carbono es hacer un uso responsable de las estufas y hornos de gas, así como de algunos otros dispositivos que pueden producirlo.

No usar hornos de gas como herramienta de calefacción, evitar aparatos que no sean de tiro balanceado y braseros de queroseno son  tres recomendaciones básicas para prevenir posibles intoxicaciones. Además, es imprescindible que apaguemos las estufas por la noche, y siempre que no las usemos para evitar posibles malas combustiones.

La prevención pasa también por solicitar una revisión de las estufas que usamos por parte de un profesional, así como por asegurarnos de que las instalamos en espacios donde haya una correcta circulación del aire.

Suscríbete a nuestra newsletter

¿Quieres recibir más consejos y novedades en tu email?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

doce + 15 =