Neuromarketing: trucos de los supermercados para que compres más

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Aplicar técnicas de neuromarketing hace que acabemos comprando más en los supermercados

Seguro que alguna vez has comprado chicles y otros productos que estaban junto a la caja registradora de un supermercado, aunque no tuvieses la intención. La disposición de los productos a la venta que nos encontramos al entrar en un supermercado no es caprichosa en absoluto. Se corresponde con un análisis exhaustivo de nuestro comportamiento como consumidores desde la perspectiva del neuromarketing, con el objetivo de crear en nosotros la necesidad de comprar más.

¿Qué es el neuromarketing?

Esta técnica de marketing pretende medir lo que nos gusta o no a los consumidores, sin tener que depender de las respuestas que se nos puedan hacer en forma de encuesta. Hay que tener en  cuenta que muchas veces nuestras respuestas pueden estar mediatizadas y no resultar del todo reales. En cambio, el neuromarketing usa métodos de las neurociencias para medir lo que nos gusta realmente.

En base a los resultados del neuromarketing, muchas empresas estructuran sus campañas de manera que puedan resultar realmente atractivas para sus consumidores. Lo mismo ocurre tanto en centros comerciales, como los supermercados.

Los trucos de los supermercados

Basándose en las técnicas del neuromarketing, los supermercados aplican algunos trucos para incitarnos a comprar más. Entre ellos:

1.- El tamaño de los carritos cada vez es más grande, para que tengamos la sensación de que no lo llenamos nunca.

2.- Los productos cuya venta se quiere potenciar están a la altura de los ojos. Si son productos dirigidos a niños, estarán a su altura y no a la de un adulto.

3.- Los artículos imprescindibles al fondo de la tienda, para tener que cruzarla entera y encontrarnos con otras ofertas inesperadas.

4.- Cambiar ciertos productos de ubicación, para tener que buscarlos y encontrar nuevos productos.

5.- Los precios en céntimos. Resulta mucho más atractivo comprar un producto por 9,99€ que por 10€. Y cuanto más grande se vea, mejor.

6.- Los artículos rebajados siempre están desordenados. Juegan con la sensación de satisfacción de encontrar algo que merezca la pena.

7.- Las cajas a la izquierda: La mayoría de las personas son diestras y se sienten más cómodas recorriendo todo el supermercado de derecha a izquierda.

8.- Además, los productos de las cajas: chicles, golosinas, revistas, barritas energéticas… Estos son los que se compran “Por si acaso” o por un deseo inmediato de compra. No son productos de gran valor, pero reportan una gran tasa de beneficio a la cadena.

Con estos trucos basados en el neuromarketing, los supermercados consiguen que compremos  productos que en principio no teníamos pensado adquirir.

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