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Alergia y embarazo: ¿cómo afecta la alergia a mí y a mi bebé?

Alergia y embarazo: ¿cómo afecta la alergia a mí y a mi bebé?

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¿Estás embarazada y tienes algún tipo de alergia? No te preocupes, ¡es normal! Esta es una patología muy extendida entre la población y por eso la mayoría de mujeres embarazadas tiene alergia a algo. Pero, ¿afectará la alergia o sus tratamientos a mí o a mi bebé?, te estarás preguntando. En este post te explicamos todo lo que necesitas saber sobre alergia y embarazo: si la alergia es un factor de riesgo durante la gestación, cómo puedes prevenirla y tratarla… ¡sigue leyendo!

¿Es la alergia un factor de riesgo durante el embarazo?

Lo primero que debes saber es que el embarazo no es un factor que desencadena ninguna alergia: las alergias en embarazadas se producen por las mismas causas que las de la población general y no tienen por qué ser un factor de riesgo ni para la madre ni para su bebé. Eso sí, siempre que estén debidamente controladas. 

El control médico en embarazadas con alergias es muy importante para garantizar el bienestar de la madre y del bebé. Esto se debe a que ciertas patologías como por ejemplo el asma pueden agravarse durante la gestación, complicar los síntomas de la alergia, provocar malestar en la mujer y afectar al feto. Así mismo, ciertos síntomas del embarazo como el cansancio, la falta de sueño o la congestión nasal también pueden empeorar con una alergia

Cómo prevenir y tratar la alergia durante el embarazo

La gran pregunta en cuanto a alergia y embarazo es si las futuras mamás pueden o no tomar medicamentos. La respuesta es sí, incluso durante las primeras 20 semanas del embarazo que es cuando se forman los órganos, pero solo si así lo autoriza un médico especialista. En caso de que este especialista decida darte mediación, tendrás que seguir al pie de la letra sus indicaciones y no automedicarte en ningún caso. 

Sin embargo, antes de pedir medicación lo mejor es que tomes precauciones para evitar que aparezcan los síntomas de la alergia, principalmente limitar todo lo posible tu exposición a aquello que te la provoca. Las embarazadas con alergias graves a alimentos, fármacos o venenos como el de las abejas o las avispas deben ser especialmente cuidadosas ya que un shock anafiláctico es peligroso para la madre y para el feto.

En caso de que comiences a notar síntomas leves, lo que puedes hacer es: 

  • Para despejar las vías respiratorias: utiliza aerosoles salinos o tiras nasales. Por la noche puedes elevar la cabecera de la cama unos 30 o 40 grados. 
  • Para el picor y el hinchazón de ojos: aplica paños fríos sobre los párpados. Si tienes alergia al polen, utiliza gafas de sol para protegerte de él. ¡Y recuerda! No te frotes los ojos. 
  • Para el picor de garganta: bebe agua. También puedes hacer gárgaras con agua templada. 

Si presentas síntomas más graves, como por ejemplo urticaria o erupciones en la piel, acude a un médico para que pueda recomendarte un tratamiento adecuado. 

En cuanto a las vacunas contra la alergia, será aconsejable seguir administrándolas si ya las estabas recibiendo antes de quedarte embarazada. Sin embargo, si nunca te has puesto una vacuna contra la alergia, no es aconsejable que comiences el tratamiento durante la gestación. 

Como ves el control médico de tu alergia es muy importante durante el embarazo, así que no dudes en consultar con tu especialista para prevenir y tratar sus síntomas y asegurar tu bienestar y el de tu bebé.

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