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Importancia de la vitamina D para los bebés

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Desde hace unos años se recomienda especialmente que los bebés tomen suplementos de vitamina D, pues es fundamental para que el cuerpo absorba y retenga el calcio y el fósforo, minerales esenciales en el desarrollo de los huesos. Pero, ¿por qué es ahora tan importante la vitamina D para bebés? Tiene que ver con el tipo de vida que llevamos en los últimos tiempos. Te lo contamos.

La vitamina D en bebés, ¿por qué es tan importante?

Tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS): “la vitamina D desempeña un papel fundamental en el metabolismo óseo a través de la regulación de la homeostasis del calcio y el fosfato y que también puede desempeñar un papel importante en la regulación del sistema inmunitario”. 

La vitamina D ayuda a que el cuerpo absorba y retenga el calcio y el fósforo, que son dos minerales de vital importancia para un correcto desarrollo de los huesos en edades tempranas. 

Una falta de vitamina D puede ocasionar graves problemas en el desarrollo de los huesos, causando enfermedades como el raquitismo. Esta es la razón por la que es tan importante la vitamina D para bebés: para asegurar su correcto crecimiento óseo. Veamos cuáles son las fuentes de vitamina D.   

Vitamina D: ¿de dónde la obtienen los bebés?

Los bebés siempre nacen con pocas reservas de vitamina D, y el aumento del nivel depende de la leche materna o de la luz solar. Y este es un aspecto que tiene que ver con nuestras costumbres: cada vez pasamos menos tiempo en el exterior, por lo que cada vez es más frecuente encontrarse con casos de falta de vitamina D.  

La leche materna aporta vitamina D a los bebés, aunque eso depende de las reservas maternas de vitamina D. Normalmente, al ser la exposición al sol cada vez menor, los niveles de vitamina D maternos no suelen ser muy altos. Y aún así, el aporte de vitamina D al bebé vía leche materna solo es del 10%.

El 90% de vitamina D restante, es el porcentaje que se calcula que proviene de la luz solar. Y en este sentido es importante destacar que, no solo se ha disminuido el nivel de exposición al sol, sino que, además, la exposición suele ser a través de cremas solares, pues la radiación del sol es cada vez más perjudicial, y más para pieles sensibles como las de los bebés. 

De hecho, es recomendable el uso de crema solar a partir de los 6 meses. Hay que tener en cuenta que las cremas con factor 8 de protección, inhiben la síntesis de vitamina D hasta en un 95%. 

Por todo ello, la OMS indica que “los suplementos de vitamina D pueden resultar eficaces a la hora de prevenir el raquitismo, sobre todo en los niños que corren un mayor riesgo de padecerlo debido a su escasa exposición a la luz solar o por ser de tez oscura”, aunque también indica que “hacen falta más estudios antes de que se puedan hacer recomendaciones específicas”.

Alimentos ricos en vitamina D

Además de los suplementos de vitamina D, es posible encontrar esta vitamina en algunos alimentos. Por ello, resulta positivo seguir una dieta que incluya leche, cereales, zumo de naranja y yogur. Otros alimentos ricos en vitamina D son el salmón, las sardinas, el atún enlatado, la caballa, el hongo shitake y el huevo duro.

La vitamina D para bebés es muy importante, por lo que se recomienda que la madre tome suplementos durante la lactancia, cuando puede haber una mayor falta de esta vitamina. Siempre sin dejar de lado el resto de la infancia y la adolescencia, etapas en las que la falta de vitamina D puede ser un problema de salud, provocando la aparición de raquitismo. Es altamente recomendable consultar con tu pediatra, que te guiará sobre cómo actuar.

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